startup_1

The Startup Series; ¿Qué es un Startup?

A startup is a company working to solve a problem where the solution is not obvious and success is not guaranteed

Neil Blumentha

El concepto “startup” ha sido el tópico de moda en la última década y todavía no pareciera estar claro a qué exactamente se refiere. Ha servido para denominar desde los emprendimientos más absurdos, pasando por apps de moda y terminando por denominar monstruosas empresas de tecnología.

En el ecosistema nacional, un startup está más asociado a la idea, que al modelo de negocio. Como consultor de empresas y de startups, es muy común toparse con emprendedores que dicen “tengo un startup”; en otras palabras, que tienen una idea de la idea, una idea del mercado y una idea del proceso para llevar esa idea al mercado. Eso no es un startup. Si bien todo startup empezó siendo una idea, ninguna idea por sí misma es un startup.

Por el otro lado. También es común escuchar a emprendedores que dicen “tengo un startup”; en otras palabras que tienen un producto/servicio que satisface a un grupo limitado de personas. Eso tampoco es un startup. Si bien todo startup empezó siendo un emprendimiento, no todo emprendimiento tiene las cualidades para coronarse como un startup.

¿Qué es entonces, un startup? Como definimos, muy brevemente, en nuestra nota anterior; un startup es “una organización formada para buscar la replicabilidad y escalabilidad de su modelo de negocio. Sin embargo, dada la ambigüedad que puede generarse detrás de conceptos como “replicabilidad” o “escalabilidad” empezaremos por dichos conceptos. La replicabilidad hace referencia a la capacidad de tomar elementos característicos de algo y repetirlos independientemente del contexto. La escalabilidad hace referencia a la velocidad con la que esta replicabilidad puede extenderse en diferentes contextos. Un startup, por fuerza y definición, tiene que poseer ambas características.

Estamos en un momento en la historia en el que, como mencioné en la nota anterior, vemos startups floreciendo en varios países como Argentina, Brasil o Chile y en nuestro ecosistema se están empezando a alinear los elementos más importantes para equipararnos con dichas potencias emprendedoras. Por esta razón, más que por cualquier otra, es necesario aclarar lo que no es un startup.

Ser un startup no es solo:

Ser una empresa grande. Muchos fundadores saben, que los startups suelen empezar en cafés o en salas familiares con un número de personas no mayores a las que se pueden alimentar con una pizza. Apple en sus inicios, con la Apple II, no llegaban a más de siete personas.

Ser empresas jóvenes o pequeñas. No todas los emprendimientos, por nuevos o pequeños que sean, son un startup. Existen startups maduros y grandes; Twitter es el ejemplo. Tampoco quiere decir que todas las ideas que se gestionan y se ejecutan desde un garage con cinco personas son un startup.

Tener dinero para crecer. Sin un modelo de negocio claro – replicable y escalable – y que permita generar valor a todas las partes involucradas, podemos inyectar dinero para crecer sin éxito alguno. Es el modelo de negocio lo que indicará la necesidad de fondos para crecer. Y no los fondos disponibles los que construirán un modelo de negocio.

Ser innovadores. Es común confundir startups con innovación. Si bien la innovación es lo que ha permitido a muchos emprendedores desarrollar un startup, la innovación no es el objetivo del startup. El objetivo de un startup es llegar a tantos clientes como los recursos permitan sin perder la calidad y sin bajar la velocidad del crecimiento. Si bien la innovación facilita la adopción de nuevos productos/servicios la velocidad de adquisición y la velocidad de expansión es crucial.

Tecnología. Si bien la tecnología ha sido el catalizador por el cuál muchos emprendedores en las últimas décadas han construido sus startups. No todo startup está amarrado a tener que ser tecnología. Un startup no es un app; es cómo ese app es utilizado por los clientes/usuarios, replicado y escalado por esa utilidad. Ya ahora es casi imposible tener cualquier cosa exenta del uso de la tecnología. Por ello no es la tecnología el factor determinante de un startup, es el cómo se utiliza esa tecnología.

Entonces, cualquier emprendimiento que tenga las cualidades para crecer rápidamente por tener un modelo de negocio replicable y escalable puede ser coronado con el aclamado título de “startup”.

Esto quiere decir que un startup, es todo sobre crecimiento. Muchas veces ese crecimiento va a depender del acceso a financiamiento. De otro manera el emprendedor no tiene los recursos para buscar la replicabilidad y la escalabilidad. Por ello en la siguiente nota hablaremos de qué es un fondo de inversión y cómo funciona.

startup.jpg
Resumen
El concepto “startup” ha sido el tópico de moda en la última década y todavía no pareciera estar claro a qué exactamente se refiere…
Fotografía por
www.fastcompany.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *