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Cuando la competencia va más allá de la familia.

El mundo empresarial y sobre todo el gen de los grandes emprendedores en muchos momentos de la vida lleva inmersos episodios furtivos de lucha y competencia desmedida. Tal es el caso de los hermanos  alemanes Adolf y Rudolf Dassler, que hace casi 60 años crearon respectivamente las marcas de artículos deportivos Adidas y Puma, competencia que a pesar del tiempo ha sido conocida y remarcada, incluso por las grandes universidades del mundo, como un ejemplo error empresarial.

El calendario señalaba el lejano año de 1926 en la Alemania conflictiva por sus sesgos políticos pero reconocida por sus enormes triunfos deportivos en la historia, en una pequeña fábrica de zapatos deportivos que tenía más de veinticinco años de existencia los hermanos Adolf y Rudolf confeccionaban zapatillas y pantuflas sin marca, lo que hoy podríamos conocer en Guatemala como zapatos de segunda o rústicos. Confeccionaban también zapatos con clavos para quienes corrían en campo traviesa, estos zapatos son los que hoy conocemos como (tacos) y que se utilizan para jugar fútbol, béisbol, rugby, entre otros.

La calidad de los zapatos deportivos de los hermanos Dassler era buena, utilizaban buenos materiales, sabían manufacturar zapatos económicos pero de calidad, algo así como los zapatos que se venden en varios comercios de la zona uno o en tantos mercados del país, baratos pero duraderos.

Con el paso del tiempo las bondades del calzado Dassler llegaron a oídos de Josef Waitzer, entrenador del equipo alemán de atletismo. Con Adolf en el papel de artista introvertido, y Rudolf como dicharachero relaciones públicas, la pareja no tardó en colar sus productos en la villa olímpica en los Juegos de Berlín de 1936, siendo esto un triunfo para ambos hermanos y sobre todo para la pequeña fábrica que su padre les había heredado y que con mucho esfuerzo había sabido subsistir a pesar de una gran cantidad de crisis económicas y políticas que el país había enfrentado para entonces, con ciertos contactos en la política y la buena suerte que el nazismo tenía en ese momento, las más altas autoridades alemanas contemplaron el deporte como el espejo perfecto para mostrar al mundo la calidad del imperio nazi.

Pero para mala fortuna de los alemanes, los juegos olímpicos fueron dominados por el afroamericano  Jesse Owens, situación que para nada agrado a Hitler y a su cineasta de cabecera Leni Riefensthal, el atleta negro se colgó al cuello la gloria dorada cuatro veces por delante de muchachos alemanes de mirada azul, pero la proeza contenía un secreto: el afroamericano Jesse Owens calzaba unas zapatillas deportivas de clavos obra de Adi Dassler, dando como resultado el inicio del  comenzaba a despegar de la mano de atleta americano procedente de Alabama.

Pero con el paso del tiempo y los problemas políticos que poco a poco empezaron a mermar en el mercado y en el propio país alemán, por órdenes de gobierno su fábrica que para entonces había crecido significativamente, fue obligada a ser un resguardo de tanques y armamento del gobierno alemán, Adi por tener nexos políticos fue quien se quedó al mando del resguardo bélico y Rudolf se unió a las tropas de nazis por lo que fue destacado a otra ciudad.

El problema entre los hermano empezó luego de un juicio celebrado por los aliados para evaluar su nivel de compromiso con el nazismo, Adi salió exonerado y pudo retener el control de la empresa. Con la derrota en la maleta y tras haber sido prisionero de los americanos y denunciado por su propio hermano, Rudolf tuvo que emigrar, con mujer y dos hijos, al otro lado del río Aurach para empezar de cero en una pequeña fábrica en Würzburgerstrasse, el lugar se emplazaba a pocos kilómetros, pero la reconciliación entre ellos distaba una galaxia. La mitad de los empleados los técnicos o los operarios de la maquila se quedaron con Adi, y la otra mitad los de ventas se enrolaron con Rudolf. El río marcó la linde entre los adeptos de uno u otro hermano. De este cisma nació la marca de calzado deportivo Puma en 1948, fundada por Rudolf. Un año después, Adolf registró otra compañía para hacerle la competencia. Fundió en un solo nombre su diminutivo y el comienzo de su apellido, así nació Adidas.

Adolf (Adidas) y Rudolf Dassler (Puma) crearon dos emporios de calzado deportivo y patrocinaron a las mejores estrellas del siglo XX, incluso se sabe que el hijo de Rudolf logro patrocinar a un muchacho muy humilde proveniente de Brasil al que le ofreció $250 a cambio de jugar el mundial de México 1970 con unas zapatillas negras pumas, este muchacho era Pele y esta jugada maestra mercadológica hizo que Puma vendiera más de 10 millones de ejemplares de zapatillas negras en un año.

Por el otro lado, Adolf El 13 de febrero de 1974  irrumpió en el vestuario de la Selección Española de fútbol prometiendo a cada jugador $100 por calzar Adidas, los españoles se jugaban el pase al Mundial en Frankfurt frente a Yugoslavia, todos aceptaron el trato y cambiaron de botas menos el madridista Pirri, quien a cambio de $400 dólares pintó las tres rayas, símbolo de la marca, sobre sus zapatillas negras Puma, similares a las que cuatro años antes había utilizado Pele en México 70, este adujo que las Adidas le causaban ampollas, este truco mercadológico hizo que Adidas elevara sus ventas en zapatillas de fútbol aun cuando Puma era el que más invertía en publicidad, incluso se cree que tenía perdidas en los activos derivado de las cantidades millonarias que pagaban por publicidad o sobornos.

Finalmente murieron odiándose uno al otro, quizás convencidos de que era la mejor manera de vivir, y bajo una serie de competencias históricas mercadológicas que los llevaron incluso a ofrecer viajes, banquetes, y sobornos a autoridades deportivas, y jugadores de la talla de Pele, Maradona y Cassius Clay.

Tras la muerte de Adolf Dassler en 1978, su hijo y su esposa Käthe asumieron la dirección, Adidas se transformó en sociedad anónima en 1989, pero la propiedad se mantuvo en la familia hasta su  venta a un conglomerado empresarial americano en 1995, ya que la empresa había tenido un debacle y se buscaba que en Estados Unidos y Latinoamérica se pusiera de moda nuevamente.

Bajo la dirección de Rudolf Dassler, PUMA fue una empresa grande pero que invertía muchos de sus activos en publicidad,  fue  bajo la dirección de su hijo Armin Dassler que PUMA llegó a ser la empresa mundialmente conocida que es hoy y que al igual que Adidas tiene representaciones en casi todos los países del mundo incluido el nuestro Guatemala.

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Resumen
El mundo empresarial y sobre todo el gen de los grandes emprendedores en muchos momentos de la vida lleva inmersos episodios furtivos de lucha y competencia desmedida. Tal es el caso de los hermanos alemanes Adolf y Rudolf Dassler…

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