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Compras, prisas, aglomeraciones y fin de año: Arquitectura y Galerías

La última semana del año trae buenas ofertas se dice comúnmente.  No es interés de esta columna opinar sobre ellas, ni sobre la prisa que conlleva aprovechar las mencionadas promociones de cierre del año y el riesgo que trae no controlar o medir los gastos personales.

Hacia donde se dirige esta vez la columna es hacia apartarse un momento del bullicio y observar lo que nunca se ve, aún en medio del tumulto. Lo que de ser tan cotidiano en apariencia ya no representa nada, pero que entraña una relación entre el arte y quien vive en medio de la vorágine de las compras de fin de año.

Se trata de dar una vuelta imaginaria por algunos lugares que gracias a la aplicación de los principios más antiguos de la arquitectura establecidos por Vitrubio, en la Roma imperial, han trascendido hasta llegar a la sociedad guatemalteca de la mano de verdaderos artistas de la construcción.

Estos principios, antiquísimos y reunidos en su gran obra De Architectura, se resumen en tres máximas que rezan que esta rama del arte debe ser útil, sólida y bella. De esa cuenta se puede establecer que ciertos lugares de la Ciudad de Guatemala construidos para realizar este ajetreo de fin de año se han convertido en sitios que además de contener todo en un mismo punto también llegan a ser agradables a los sentidos. Son útiles para su función mercantil, distractora y financiera.  Son sólidos para que soporten el gran flujo de visitantes y los riesgos telúricos de la Nueva Guatemala de la Asunción; pero no todos son bellos, partiendo de las normas estéticas que permiten clasificar y establecer este principio: proporción, monumentalidad, escala, materiales, estructura, composición y ritmo.

Desde la construcción del Gran Centro Comercial de la Zona 4, se estableció en Guatemala que la gran mayoría de estos edificios respondieran al modelo de los “malls” estadounidenses.  De ahí que normalmente todos presenten la misma estructura de tiendas dispersas por corredores más o menos amplios, alineados en galerías en uno, dos o más pisos.  Fue pionera en un ordenamiento alrededor de un patio techado la Plaza del Sol y el Centro Comercial Montúfar con su amplio parqueo al centro, ambos en la zona 9.

El modelo, prácticamente repetido en todos los centros comerciales de la capital permite un reducido margen de variabilidad para hablar de creatividad.  Sin embargo se pueden hacer algunas excepciones.  Quizás la más llamativa sea la de Galerías Miraflores, ganadora de un premio a nivel de diseño y construcción en el país, dadas sus características de incorporación de elementos de la identidad guatemalteca, tales como el uso de la pirámide invertida, ladrillo expuesto y su geometría contrastante en las fachadas del edificio, especialmente la del lado norte y este. 

Algo que es sumamente importante de resaltar es que a pesar del irreversible daño al sitio arqueológico de Kaminal Juyú, en Miraflores se incorporó un museo de sitio y se conservaron los restos de los montículos originales de la civilización Maya que pobló el lugar en el preclásico guatemalteco (1500 a.C- 250 d.C). La sola lucha por incluir dentro de un proyecto comercial una parte de la historia, el patrimonio nacional, el arte y la conciencia nacional es un mérito del recordado especialista en la materia Juan Antonio Valdez y la empresa propietaria del complejo comercial.  No resulta fácil mantener el lugar ante la dura batalla que representa atraer visitantes, pero es innegable que se hacen esfuerzos por dinamizar, emprender e innovar en los proyectos del museo.

Si no conocen el Museo Miraflores, es una magnífica alternativa para visitarlo y combinar la visita con las compras o el cine.

Otro lugar que tiene un diseño atractivo es Plaza Fontabella, con más espacios abiertos para que los visitantes puedan tener un contacto menos estresante con las tiendas que existen en él.  Su diseño corresponde más a una mezcla de estilos europeos y norteamericanos, por el mismo rumbo, pero más sencillo, es la integración arquitectónica de Vía Majadas.  Por otro lado, Arcadia presenta un concepto innovador de la distribución espacial pero resulta complejo para el sistema de ordenamiento tradicional al que están acostumbrados los guatemaltecos.

Majadas Once con la incorporación de fuentes internas y la inclusión de una moderna escultura en su fachada principal, además del uso de balcones abiertos y revestidos con vidrieras,  le dan un aire cosmopolita y sentido de novedad en cuanto a la creatividad e innovación.

Aunque Portales, Naranjo, Oakland, Escala Roosevelt, Plaza Madero y Pradera Concepción presentan modernos diseños, no varían demasiado entre sí por lo que una estancia demasiado prolongada en ellos  puede resultar en una vista un tanto monótona.  Quizás lo más relevante se encuentre en la concepción poscontemporánea de la plaza principal de Oakland Mall con sus pantallas digitales instaladas en estructuras metálicas y su pasarela en el nivel de los restaurantes.

Esta vez, cuando ya esté cansado de caminar buscando las mejores ofertas, deténgase un momento, y trate de descubrir en las formas de nuestros centros comerciales el esfuerzo que los arquitectos realizaron para innovar y desarrollar su creatividad a la par de hacerlos funcionales y atractivos a los visitantes. 

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Resumen
La última semana del año trae buenas ofertas se dice comúnmente. No es interés de esta columna opinar sobre ellas, ni sobre la prisa que conlleva aprovechar las mencionadas promociones de cierre del año y el riesgo que trae no controlar o medir los gastos personales…
Fotografía por
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