Glenda Umaña: Carismática periodista que sigue impactando en la comunicación global

Apasionada por la vida y curiosa por naturaleza. Una mujer que a través de su carisma y profesionalismo ha impactado en distintas latitudes.

¿Cómo podrías definirte como emprendedora?

Yo me definiría como una persona que está en constante aprendizaje. Esta es una nueva etapa para mí y, la verdad, la afronto con mucha ilusión y con ganas de conocer nuevos horizontes. Como periodista hay diferentes actividades en las que me estoy involucrando, unas me gustan más que otras, como por ejemplo la tecnología. Creo que una de las cosas que me hacen emprendedora es la capacidad de reinvención, y por eso es que hoy tengo mi propia empresa.

¿Siendo centroamericanos cómo podemos hacer para creer en nuestro potencial?

Yo tengo más de 15 años de vivir en los Estados Unidos y fui privilegiada por haber trabajado en la mejor cadena de noticias del mundo. Como centroamericanos tenemos algo en común, y es que nos gusta cumplir nuestros sueños, luchar e ir en busca de ellos. Llegar a CNN no fue de la noche a la mañana, apliqué a becas y a raíz de eso fue creciendo mi gusto por los medios internacionales. Las oportunidades están en cualquier lado, en Estados Unidos, en Guatemala o en Costa Rica, y uno mismo es el que decide cómo utiliza sus talentos.

Ahora en tu rol de empresaria, ¿qué papel tiene el liderazgo adquirido en el empoderamiento de más personas?

Gracias a las oportunidades que tuve y a los más de 14 años de trayectoria periodística, empecé a desarrollarme como conferencista, y ha sido una etapa excepcional en mi vida, porque si bien no es una vitrina como CNN, es otra aún más importante, impactar y tocar la vida de personas en la cercanía. Uno como periodista puede detectar que cada persona es una historia, y eso es lo fascinante de esta etapa. En mi caso he tratado de hablar mucho hacía mujeres, foros, conferencias, paneles, porque entiendo que soy una portavoz de que como mujer podemos ser exitosas, sin ninguna limitante.

¿Por qué decidiste incursionar en el ámbito de los negocios?

Creo que siempre tuve esa espinita desde muy pequeña. Siempre que había algún evento en la escuela me encantaba ir y vender, me sentía muy cómoda en esa situación. Así que después de salir de CNN, y en el proceso de reinvención, surgió la idea que hoy lleva por nombre Glenda Umaña Comunications, que uniría mi pasión por el periodismo y las ganas de compartir mis experiencias con otras personas. La ventaja de esto es que podemos hacerlo a nivel global, tanto en inglés como en español, que es una de las cosas que los emprendedores deben comenzar a hacer. La idea de nuestra empresa es ofrecer servicios que funcionen como catalizadores de una comunicación eficiente, brindando asesorías a voceros, foros, conferencias, producciones especiales, de una manera más innovadora.

¿Cómo fue el proceso de salir del lugar que fue tu casa y pasar a ser empleadora?

Creo que hubo una conexión muy importante, y es que descubrí que a pesar de la manera tan inesperada como salí del canal, yo me había convertido en más que una periodista, Glenda Umaña era una marca, y por sí misma tenía mucha credibilidad, entonces creo que fue un muy buen punto de partida.

Hace más de un año y medio que estamos desarrollando este nuevo proyecto, y a través de un método colaborativo, trabajando como periodista independiente para distintos medios y en mi labor como embajadora, con las mujeres principalmente, hemos ido impactando en distintos puntos de Latinoamérica.

¿Cuál crees que ha sido el momento más determinante en la concepción de tu empresa?

Yo creo que ser responsable y honesto con uno mismo, sabiendo que no conoces todo y que no puedes controlarlo todo. Tarde o temprano llegará el momento en que pidas ayuda, sub contratar personas, etc. Creo que también definir que uno puede aportar más asociándose o involucrando a personas que complementen tus fortalezas, y allí está uno de los factores determinantes, la conformación de un buen equipo de trabajo, en donde la calidad humana sea el pilar de la generación de nuevas oportunidades.

Hablando de la conformación de equipos de trabajo, ¿cómo se logra la conjunción de talentos distintos?

Mira, yo he tenido la ventaja que mi familia ha sido la fuente de apoyo número uno en este camino. Mi esposo es experto en el área de finanzas, una de las áreas que no son mi fuerte (ríe). Él es nuestro Gerente General. Mi asistente principal es mi hermana, entonces ha resultado la combinación perfecta porque ella no tiene experiencia en periodismo, pero si en negocios, así que hacemos match siempre. Los demás departamentos como la parte tecnológica y demás no son permanentes, sin embargo buscamos profesionales que compartan una visión a ir siempre más allá.  

Por último, ¿cómo definiría Glenda Umaña su negocio?

Como una empresa aliada de las organizaciones y empresarios que desean transmitir o adquirir servicios de comunicación de una forma ágil y que genere impacto.

Su perfil:

Nombre completo: Glenda Cecilia Umaña Hidalgo
Nacionalidad: Costarricense
Ocupación: Periodista, presentadora y empresaria (Glenda Umaña Communications)
Trayectoria: Más de 25 años de carrera profesional respaldan y hacen de Glenda una mujer exitosa. Siendo una de las caras más reconocidas de CNN en Español ha participado en las coberturas más emblemáticas de relevancia mundial, como los ataques terroristas del 2001, la muerte del Pontífice Juan Pablo Segundo, el terremoto de Haití, entre otras. En su etapa de empresaria, Glenda ofrece un estilo novedoso y único para posicionar públicamente y difundir foros, conferencias y eventos especiales de alta importancia.

“Considero que cada persona tenemos la capacidad de impactar a otras, solo es cuestión que nos decidamos a hacerlo”

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Apasionada por la vida y curiosa por naturaleza. Una mujer que a través de su carisma y profesionalismo ha impactado en distintas latitudes…
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Billy Martínez y José Manuel Teque
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The Startup Series; ¿Qué es un Startup?

A startup is a company working to solve a problem where the solution is not obvious and success is not guaranteed

Neil Blumentha

El concepto “startup” ha sido el tópico de moda en la última década y todavía no pareciera estar claro a qué exactamente se refiere. Ha servido para denominar desde los emprendimientos más absurdos, pasando por apps de moda y terminando por denominar monstruosas empresas de tecnología.

En el ecosistema nacional, un startup está más asociado a la idea, que al modelo de negocio. Como consultor de empresas y de startups, es muy común toparse con emprendedores que dicen “tengo un startup”; en otras palabras, que tienen una idea de la idea, una idea del mercado y una idea del proceso para llevar esa idea al mercado. Eso no es un startup. Si bien todo startup empezó siendo una idea, ninguna idea por sí misma es un startup.

Por el otro lado. También es común escuchar a emprendedores que dicen “tengo un startup”; en otras palabras que tienen un producto/servicio que satisface a un grupo limitado de personas. Eso tampoco es un startup. Si bien todo startup empezó siendo un emprendimiento, no todo emprendimiento tiene las cualidades para coronarse como un startup.

¿Qué es entonces, un startup? Como definimos, muy brevemente, en nuestra nota anterior; un startup es “una organización formada para buscar la replicabilidad y escalabilidad de su modelo de negocio. Sin embargo, dada la ambigüedad que puede generarse detrás de conceptos como “replicabilidad” o “escalabilidad” empezaremos por dichos conceptos. La replicabilidad hace referencia a la capacidad de tomar elementos característicos de algo y repetirlos independientemente del contexto. La escalabilidad hace referencia a la velocidad con la que esta replicabilidad puede extenderse en diferentes contextos. Un startup, por fuerza y definición, tiene que poseer ambas características.

Estamos en un momento en la historia en el que, como mencioné en la nota anterior, vemos startups floreciendo en varios países como Argentina, Brasil o Chile y en nuestro ecosistema se están empezando a alinear los elementos más importantes para equipararnos con dichas potencias emprendedoras. Por esta razón, más que por cualquier otra, es necesario aclarar lo que no es un startup.

Ser un startup no es solo:

Ser una empresa grande. Muchos fundadores saben, que los startups suelen empezar en cafés o en salas familiares con un número de personas no mayores a las que se pueden alimentar con una pizza. Apple en sus inicios, con la Apple II, no llegaban a más de siete personas.

Ser empresas jóvenes o pequeñas. No todas los emprendimientos, por nuevos o pequeños que sean, son un startup. Existen startups maduros y grandes; Twitter es el ejemplo. Tampoco quiere decir que todas las ideas que se gestionan y se ejecutan desde un garage con cinco personas son un startup.

Tener dinero para crecer. Sin un modelo de negocio claro – replicable y escalable – y que permita generar valor a todas las partes involucradas, podemos inyectar dinero para crecer sin éxito alguno. Es el modelo de negocio lo que indicará la necesidad de fondos para crecer. Y no los fondos disponibles los que construirán un modelo de negocio.

Ser innovadores. Es común confundir startups con innovación. Si bien la innovación es lo que ha permitido a muchos emprendedores desarrollar un startup, la innovación no es el objetivo del startup. El objetivo de un startup es llegar a tantos clientes como los recursos permitan sin perder la calidad y sin bajar la velocidad del crecimiento. Si bien la innovación facilita la adopción de nuevos productos/servicios la velocidad de adquisición y la velocidad de expansión es crucial.

Tecnología. Si bien la tecnología ha sido el catalizador por el cuál muchos emprendedores en las últimas décadas han construido sus startups. No todo startup está amarrado a tener que ser tecnología. Un startup no es un app; es cómo ese app es utilizado por los clientes/usuarios, replicado y escalado por esa utilidad. Ya ahora es casi imposible tener cualquier cosa exenta del uso de la tecnología. Por ello no es la tecnología el factor determinante de un startup, es el cómo se utiliza esa tecnología.

Entonces, cualquier emprendimiento que tenga las cualidades para crecer rápidamente por tener un modelo de negocio replicable y escalable puede ser coronado con el aclamado título de “startup”.

Esto quiere decir que un startup, es todo sobre crecimiento. Muchas veces ese crecimiento va a depender del acceso a financiamiento. De otro manera el emprendedor no tiene los recursos para buscar la replicabilidad y la escalabilidad. Por ello en la siguiente nota hablaremos de qué es un fondo de inversión y cómo funciona.

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El concepto “startup” ha sido el tópico de moda en la última década y todavía no pareciera estar claro a qué exactamente se refiere…
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www.fastcompany.com

Ideas de negocio impensables: ¿Enviar brillantina a tus enemigos?

Por. Irina Ruano

Estamos en la época en la que la palabra “emprendimiento” suena por todos lados. “Emprende tu propio negocio, eres un emprendedor…” etc., etc. Y realmente nos lo creemos, hasta sentimos un aire especial que pega en nuestro rostro y nuestro pelo cuando nos preguntan “y tú ¿a qué te dedicas? “. Y luego respondes  “soy un emprendedor”.

En el mundo hay muchas cosas que debemos solucionar. Ya sea tecnológicamente, vialmente y una infinidad de áreas en las que alguien, con una buena idea, le resuelva una necesidad o un problema a los usuarios.

¿Quieres estimular tu memoria? Luis Von Ahn acaba de lanzar una aplicación llamada “Tinycards”, en la que a través de un juego estimula tu capacidad de memorización. ¿Quieres encontrar vuelos baratos?  Hopper te centraliza todos los vuelos al destino de tu preferencia con los mejores precios. ¿Quieres enviar brillantina a tus enemigos? … Bueno, aunque no lo creas, esto también lo puedes hacer.

En el 2015 Mathew Carpenter, un joven australiano de 22 años, a modo de broma, montó una página en la que puedes enviar brillantina a alguien que no te cae muy bien. “Ellos hacen ese trabajo odioso por ti”, explica en su ingenioso sitio web. Se volvió tan viral que en tan solo cuatro días de tener montada la plataforma, recibió miles de órdenes alcanzando los USD$20,000. Luego de dos semanas, decidió vender el sitio, ya que nunca imaginó el alcance que su idea pudo haber tenido. Un comprador anónimo adquirió el sitio por USD$85,000.

Nadie hubiera pensado que el hecho de enviar brillantina a tus enemigos ganara tanto dinero y recibiera tanta cobertura inmediata de importantes medios de comunicación alrededor del mundo como The guardian, The Washington Post, Business Insider y otros más. Esta idea se supo vender muy bien a través de las descripciones de su sitio, su propósito y su razón de ser.

El hecho que el término emprendimiento esté de moda, o que escuchemos día a día cuán importante es emprender, no quiere decir que forzosamente tenemos que tener una muy buena idea para que sea exitosa. A veces, el resolver un problema está frente a nosotros, pero como es algo tan cotidiano, no nos damos cuenta. Si realmente tenemos ese espíritu emprendedor, tendremos esa capacidad de transformar algo tan simple en una excelente idea.

Algo que debemos tener muy claro es que, sólo una idea no será exitosa por sí misma. Debemos pensar en el acompañamiento que debe tener para que pueda trabajarse y transformarse. Un plan concreto y un plan de comunicación atractivo te pueden ayudar bastante. Pero sobre todo, el hecho de apropiarte y empoderarte de esa idea que tuviste. Si fue algo forzado, el trabajo es doble. Porque no sólo tendrás que convencer a tu público. Tendrás que convencerte a ti también. 

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Estamos en la época en la que la palabra “emprendimiento” suena por todos lados. “Emprende tu propio negocio, eres un emprendedor…” etc., etc. Y realmente nos lo creemos, hasta sentimos un aire especial que pega en nuestro rostro y nuestro pelo cuando nos preguntan “y tú ¿a qué te dedicas? “. Y luego respondes “soy un emprendedor”…
Fotografía por
www.independent.co.uk

¿Tienes carácter emprendedor?

¿Te has preguntado alguna vez si el “carácter” es importante? ¡Estoy segura vas a coincidir conmigo en la respuesta! ¡Por supuesto que sí; y no hay ni existirá jamás, duda alguna en cuanto este planteamiento!

Si hay algo que va a ayudarte a derribar cualquier límite en la vida es el denominado “carácter” que has formado a lo largo de toda tu vida. ¿Te has preguntado por qué algunas personas son tan amigables, que tienen cierta “magia” que atrae, cierto carisma que hechiza y se hacen memorables? Desde temprana edad seguramente has notado que hay “líderes natos” en tu grupo, que aunque no hayan sido los mejores de clase, son los que siempre tuvieron poder de convencimiento en el manejo de grupos. ¡Esto es gracias al carácter que has cultivado y que podemos decir que es algunas veces “nato” y algunas veces “instruido” por los mismos padres o nuestros educadores. 

Algunos definen el “carácter” como: “La manera en cómo la persona reacciona habitualmente frente a una situación dada, en cierto tipo de circunstancia o coyuntura. Y la forma de expresar esta manera de reaccionar, es señalando que la persona posee tal o cual perfil, característica o inclinación. Por ejemplo, se dice de una persona a quien le gusta servir y ayudar a otros, que la misma es generosa, altruista, bondadosa y servicial. Y por su parte, alguien que es muy riguroso y estricto con lo que dicen y hacen otros, si es que se expresan y actúan de una forma que no es de su agrado, y si esta molestia, fastidio y/o enfado lo mantiene por largo tiempo sin olvidar y sin perdonar, bien será calificado de rencoroso”

Podemos decir entonces que el carácter va asociado con la capacidad de liderazgo y de conducta personal que encamina hacia el éxito mismo o hacia el fracaso. Si tratamos de analizar el origen del carácter, encontramos su nacimiento en el ambiente en el que fuimos expuestos y creados desde niños. Y claro, éste también va sufriendo alteraciones y adaptaciones en el camino. Está arraigado a principios, a bases morales y valores. Vale la pena adicionar que las mismas experiencias que la vida te ha presentado van adaptando tu carácter. La percepción de definir si una persona tiene un buen o mal carácter, está básicamente originado desde cómo visualiza y percibe el mundo.

Ralph Waldo Emerson define que “el carácter es más alto que el intelecto”, y es por ello, muchas veces su desempeño habitual dependerá en gran parte de la forma cómo mejor decidas reaccionar ante los escenarios. Si analizas el perfil de una persona exitosa en los negocios, encontrarás que son definidos por una serie de características que han logrado dominar mediante la práctica del buen positivismo, inclusive del mismo fracaso y va también sumamente ligado a la inteligencia emocional, indistintamente de su capacidad intelectual.

Tal es el caso de los emprendedores que están programados para asumir riesgos y adversidades y que muchas veces presentan poca preparación académica. Han adoptado una filosofía de vida sana que los hacen receptores de todo tipo de circunstancias. Una persona de negocios, sabe que tener un carácter fuerte lo predispondrá a resultados favorecedores. Es decir, le permitirá estar más aperturado y dispuesto a pensar en alternativas, a tomar las decisiones más idóneas y si no certeras; al menos íntimamente ligadas a un buen resultado. Esto es, adoptando una inteligencia cognitiva que lo hace favorecedor y merecedor de recepciones externas  sumamente positivas. Y por ende; este mismo patrón de enfoque, le proporcionara una correcta forma de actuar siempre. Y siempre, le resultará muy fácil reconocer si comete errores y por ende; enmendarlos.

¿Qué acompaña el carácter? La honorabilidad, la disciplina, la integridad, la conducta, el desapego de paradigmas, etc.

¡Una persona de buen carácter, es congruente entre lo que dice y hace!

¡No hay duda!

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¿Te has preguntado alguna vez si el “carácter” es importante? ¡Estoy segura vas a coincidir conmigo en la respuesta! ¡Por supuesto que sí; y no hay ni existirá jamás, duda alguna en cuanto este planteamiento! Si hay algo que va a ayuduarte a derribar…